lunes, 2 de enero de 2012

Estimados lectores:

Feliz 2012.
Espero poder ir incorporando mis escrito a este blog durante el año.
En marzo retomo mis publicaciones en el diario La Voz del Pueblo por si les interesa.
Stella
AQUELLOS DOCENTES DEL VIEJO COLEGIO

Cuando Ricardo Rudi el 30 de abril de 1930 traspuso como rector las puertas del recién inaugurado Colegio Nacional, en la casa de los Hurtado de Chacabuco 138 estaba dando un paso fundamental para la formación de las futuras generaciones que por allí pasarían.
Sin ser ajeno a la realidad del país el golpe cívico-militar de 1930 trajo un nuevo directivo pero por suerte el colegio no cerró sus puertas .
De los primeros tiempos quedan nombres de docentes tales como: José De Lena, Aníbal Castro Schäarer, Tito Menna, Adelaida Sala, Antonio Rubén Ferrari, María Lilia Bracco, Antonio Orfanó, Juan Favelukes, Alberto Antonio Dassis, Emilio García de la Calle, Juan Ianni Di Crocce, Renée C. Bracco . Algunos de ellos eran profesores recibidos en el Instnaituto Nacional del Profesorado Secundario.
A todos les tocó transitar las aulas calurosas del colegio, los vuelos de los murciélagos, los pisos de ladrillos, el amplio patio de entrada con aulas alrededor, la biblioteca con sus escasos libros, siempre a cargo de Errazu, la “chacra” donde años después Deán iniciaba a sus alumnos en el mundo de la experimentación.
A todos les cupo la responsabilidad de compartir el duro trance de la adolescencia de los alumnos.
A todos les corresponde no caer en el olvido por que de ellos partieron los futuros ciudadanos.
Por eso en el próximo Día del Maestro, sin caer en falsas nostalgias, sería interesante que alguien los recordara, alguien perteneciente a una tercera generación de alumnos dado el tiempo transcurrido. Es parte del patrimonio intangible de Tres Arroyos, que no se ve pero que dejó sus marcas.
Viene al caso citar un artículo de la Revista Instituciones Educativas que dice: “La creación, el origen, la iniciación de cualquier hecho o proceso social y más aú n los de una escuela…son en sí un acto de convulsión, desprendimiento, ruptura con lo conocido, pérdida y deslumbramiento y quedan ligados a las fantasías y emociones propias de un nacimiento”.
Pasar por Chacabuco 138 puede ser un ejercicio mental que implica escuchar risas juveniles y junto a ellas las voces de muchos de los “ profes “ que trabajaron en el “ Nacional” nombre con el que quedó en el imaginario popular.