lunes, 29 de noviembre de 2010

HIPOLITO YRIGOYEN Y EL TANGO

HIPOLITO YRIGOYEN Y EL TANGO
Tenemos el honor de invitarlos al acto de presentación del libro que el musicólogo Mario Valdéz y el Doctor Pablo Darío Taboada titularon "Hipólito Yrigoyen y el Tango", que se hará el 02-12-2010 a las 19:00 la Capital Federal,en el Comité Provincia UCR, Paseo Colón 669 (entre MéJico y Chile), en donde a los dos investigadores acompañarán la Licenciada Edit Gallo, prologuista de la obra; el Dr. Diego Barovero, epiloguista del
trabajo; el eminente constitucionalista Alberto González Arzac; el Contador Gustavo Calleja, de La Plata; la Licenciada Stella Gil de Jiménez, de Tres Arroyos; el Psicólogo Social Carlos Taboada, deAvellaneda, y los Doctores Eduardo Bouzas y Hugo Perri, del Barrio
porteño de Flores. Luego del acto se presentará un Recital Yrigoyeneano en el que actuarán conducidas por el Maestro Mario Valdéz
dos intérpretes de lujo como lo son la temperamental Florencia Presedoy la exquisita Livia Comerci.
El escrito sobre Tres Arroyos se titula “Antonio Maciel , el tresarroyense”
Será un gran honor, reiteramos, tenerlos presentes en este acto de Historia y de Tango.

Stella Maris Gil de Jiménez

miércoles, 10 de noviembre de 2010

¿Qué nombre le ponemos?



En el Bicentenario
¿QUÈ NOMBRE LE PONEMOS?
Escribe Stella Maris Gil
e
PONER LA MIRADA EN ALGO COTIDIANO NO GENERA INTERÈS, EN ESTE CASO EL NOMBRE DE LAS CALLES. SIN EMBARGO, TODO TIENE SU SIGNIFICADO.
Muchas veces se eligen denominaciones por decisiones políticas, como el primer nombre que tuvo la plaza San Martìn: Màximo Paz por ese entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires. Es cosa de seguir hurgando y muchas de este tipo de situaciones se van a repetir.
En otras ocasiones la sola palabra inspira respeto. Jorge Luis Borges en su cuento “Funes el memorioso” ponderaba los gloriosos servicios que “don Gregorio Haedo, mi tìo…había prestado a las dos patrias en la valerosa jornada de Ituzaingò”. Ahì aparece nuestra calle, esa como también decía el escritor “del arrabal sudamericano” en este caso ferroviaria, fundacional, orillera en su momento. Lugar de fondas, de sonidos de carros, de casas centenarias, de lugares de festejos, de fiestas de trigo, de murgas, de artesanos, de mùsicos.
Ituzaingò fue la batalla que puso fin, en 1827 a la guerra que sosteníamos con el Imperio de Brasil. Ahì salieron victoriosas las “dos patrias” , los rioplatenses de las dos bandas guiados por Carlos Marìa de Alvear secundado por militares como Lavalle, Paz, Lavalleja, Brandsen. Ganamos en las tierras de Rìo Grande del Sur, pero los diplomáticos no respetaron el triunfo y perdimos la Banda Oriental que fue declarada independiente, siguiendo la política de los “estados tapones” impulsada por Gran Bretaña.
En honor a esta jornada se compuso la marcha Ituzaingò que fue declarada atributo presidencial, por tanto, sus sones anuncian la presencia de nuestros jefes de Estado.
Grande el nombre para esta calle custodia de una estación de Ferrocarril a la espera de un resurgimiento esencial para el desarrollo del país. Serà otra batalla para no perder.
Los antiguos vecinos tresarroyenses Hay lugares donde aun quedan registrados en alguna chapa los antiguos nombres, como Piedras, hoy Sebastiàn Costa, pionero local. Los recuerdos de antiguos pobladores, existen. Pedro Nolasco Carrera es uno de ellos. Istilart tiene su calle desde julio de 1934, año de su muerte, justo en la calle que èl tanto recorrió. Se inicia con el ex Banco Comercial, al que salvò de la quiebra en la crisis de 1930 mediante acuerdos con los accionistas y una clara postura empresaria. A media cuadra la Biblioteca Sarmiento parece recordar a su benefactor.
Betolaza director de La Voz del Pueblo y político vivìa al 200 de esa arteria y casualmente en la primera cuadra fue objeto de un atentado en enero de 1917. Eran épocas de duros enfrentamientos, de portación de armas, por si hubiera algún encuentro desagradable, de duelos por ofensas infringidas. Nada tranquilo el ambiente. Falleciò al mes siguiente. Poco después se impuso su nombre a cambio de Lucio V. Lòpez que en ese entonces se extendía también hasta Gûemes.
En 1952 tomò el nombre de Eva Peròn, mientras que la actual Lucio V. Lòpez pasò a llamarse Peròn. El golpe militar de 1955 restituyò las anteriores denominaciones.
Y sigue la lista de los nombres locales, pero hubo otros cambios.
El bulevard Norteamèrica pasò a llamarse Almafuerte, aquel poeta-docente autor de versos como este: “No te des por vencido ni aun vencido, no te sientas esclavo ni aun esclavo, trémulo de pavor muéstrate bravo y acomete feroz ya mal herido”.
El bulevard Sudamèrica cambiò su nombre por el de Florentino Ameghino en su centenario. El naturalista, paleontólogo, escribió el libro sobre el origen del hombre bonaerense. Sus `propuestas siguen siendo tenidas en cuenta y que mejor que su mención en esta tierra que guarda en sus entrañas los restos fòsiles de antepasados milenarios, como es el caso del Yacimiento de Arroyo Seco.
Repùblica pasò a ser Gûemes , Victoria: Olivero Duggan y Comercio: Estrada quien fuera un protagonista activo y pleno de propuestas en la Legislatura Nacional, polemista, inquisidor, ferviente católico y por tanto adversario de las medidas tomadas por los gobiernos de ese entonces, en plena Generaciòn del 80, como por ejemplo la Ley de Matrimonio Civil y la Ley de Educaciòn Comùn 1420. Representò al país como diplomático y dejó libros que reflejan el pensamiento de esa época. Falleciò un 17 de setiembre . Por eso el dìa del Profesor se festeja en esa fecha.
Otra calle que cambiò de nombre fue Buenos Aires. Durante el primer gobierno peronista, se convirtió en avenida del Trabajador fiel reflejo del paso de los obreros que iban y venían de las fàbricas en esos años de esplendor industrial tresarroyense.
Josè Fèlix Uriburu, cabeza del golpe cìvico-militar de 1930 a quien se recuerda como pionero de los gobiernos de facto que asolaron al país hasta 1983 tuvo su calle, su equivocado homenaje. Hasta que el 25 de junio de 1948 se restituye el nombre de 1810.
A Hipòlito Irigoyen lo tenìan a mal traer. Lo cambiaron por Independencia, a partir de su derrocamiento como Presidente de la Naciòn, castigo completo. En 1948 vuelve su nombre a la calle.
La lista puede extenderse pero aquí la dejamos y pasemos a una incógnita.
20 DE ABRIL
No se sabe a ciencia cierta cual es el motivo de su nombre, tal vez algún ciudadano pueda aclararlo.
Nace en la avenida Moreno a una cuadra de la Estatua de la Libertad. Pero ¿a què se debe tal denominación?.
Ese dìa en diferentes fechas nacieron el pintor Joan Mirò, Mahoma y Adolfo Hitler. ¿Serà por los dos primeros pues el tercero es innombrable?. Nadie sabe dar alguna explicación y menos los archivos.
Algunos estudiosos de Tres Arroyos como el profesor Nicolàs Sabatini o el periodista Bernasconi suponen que puede ser por Juan Josè Carrere.
Fue periodista y director de la Voz del Pueblo, político y por sobre todo Poeta . ¡Y què poeta!.
Tenìa un carácter fuerte, inconformista al decir del Dr. Ricardo Fernàndez en su artículo de La Voz del Pueblo en 1977.
Habìa nacido en Benito Juarez pero desde niño se radicò en Tres Arroyos. Tuvo grandes amigos, entre ellos Betolaza y Juan Bautista Istilart. Justamente con este, realizaba largas caminatas por la ciudad. Ese sábado 20 de abril de 1918 luego del habitual recorrido los amigos se separaron en la esquina de la casa de Istilart, hoy Club Municipal. A los pocos minutos se oyò un disparo. Otro atentado pensó el industrial y corrió desesperado. Era tarde, Carrere se había disparado un tiro en el corazón. Tenìa 29 años.
El 30 de marzo poetizaba “Hoy que es un dìa de julio húmedo y frìo, melancólico y gris; meditando en los juegos de la vida, he sentido deseos de morir…”. No pudo esperar a julio.
Los vecinos amigos y adversarios llevaron en andas sus restos desde su residencia en Chacabuco 22 hasta el cementerio.
Còmo expresaba Fernàndez ¡Merecìa ser llorado; por hombre y por poeta!.
Dejemos las suposiciones y salgamos de la ciudad cabecera
LOS PUEBLOS DEL MAR
En ellos el paisaje se mezcla con los nombres de las calles
Reta utiliza números. Hubo una primera numeración y luego de l segundo loteo una renumeraciòn según consta en Catastro. Sin embargo los vecinos utilizan algunos nombres que aparecen en los planos. Està la avenida Stella Maris, patrona de los marinos. De la rotonda de Los Junquillos y la avenida del Pescador, salen en dirección al mar .
Hacia el Norte están Los Limoneros, Los Naranjos y Los Nogales. Toda una nomenclatura que se mezcla con perfumes, leyendas e historias de antiguos pescadores.
En Punta Desnudez, el balneario de Orense la vegetación genera denominaciones. De la plaza de La Concordia salen Los Sauces, Las Cortaderas, Los Cedros, Los Cardos, Los Aromos y las rodean Las Acacias, Los Eucaliptus, Los Alamos. Hacia el Este están Las retamas, Los Cipreses, Los Cedros, las Algas Marinas y Los Lìquenes. Hay mezcla de verde y mar, hay identidad con la tierra.
Claromecò también posee numeración, pero algunas han sido bautizadas al decir de Anibal Paz. Juan Bellocq es la 28 que se cruza con la 11: Alonso Nieto. La calle màs vieja que tiene nombre es la 9: Leopoldo Mulazzi. Màs cerca en el tiempo la 26 se llama Emiliano Garcìa “un buen trabajador de la Sociedad de Fomento”. El Pasaje Bernardo Delgado no tiene número “Fue un obrero de la época del `30 –comentaba-, pionero, trabajaba en la Sociedad de Fomento, tenía un chalet abajo, de los primeros, trabajaba con la pala de buey, no habìa màquinas, no habìa nada. Todo està autorizado por el Consejo Deliberante”. Un reconocimiento a los pioneros.
Asì entre nombres y números los pueblos se identifican y muchas veces se reconocen en sus decisiones.
¿Y vos dònde vivìs?.
stellamarisgil12.blogspot.com
Imàgenes
1) Colòn y Lucio V. Lòpez (luego Betolaza) en épocas de la fundación de La Perseverancia
2) Esquina de Brandsen y 1810 (en un tiempo denominada J.F. Uriburu). La Comisiòn de Patrimonio trabaja en el relevamiento de los bienes de dicha arteria).
3) Calle fundacional Ituzaingò guarda sonidos e imágenes de inmigrantes y trenes.
4) En 1935 la calle Maipù se perfilaba como una importante arteria comercial.
5) Vista de la avenida Moreno tomada desde la calle Maipù cuando era arbolada en su centro.
6) El City Hotel en la esquina de 25 de mayo y Lavalle

El misterio de los zaguanes


EL MISTERIO DE LOS ZAGUANES

Escribe Stella Maris Gil

Tres Arroyos posee casas con zaguanes de una riqueza inestimable. Algunos están bien conservados, otros han sufrido el paso del tiempo pero mantienen su encanto. Es interesante asomarse a ellos.

“Los zaguanes antiguos eran espacios íntimos, de dos, tres, cuatro o más metros de largo, por uno y medio o dos de ancho…Los zaguanes eran como túneles comunicadores entre la vida callejera, el bullicio, y la vida interior, lo recoleto. A pesar de su angostura podían ser profundos e internarse prácticamente hasta el centro mismo de la casa, o de la manzana, según donde terminaran los patios” (Mempo Giardinelli. “El Santo Oficio de la Memoria”).
Hasta la puerta cancel se llega. Más allá está la intimidad de la casa.
En realidad son lugares fríos, sin calefacción.

Los deslices del amor
En las ternuras del amor el frío no se sentía; había mucha ebullición de la sangre que tornaba agradable la temperatura. Despedida y llegada del novio y nada más que novio, los amoríos circunstanciales no tenían acceso.
Como dijimos, estaba el momento único de la despedida de los novios, de las caricias en solitario, prestas a desaparecer cuando la puerta cancel se habría abruptamente y mandaba a la calle al candidato apasionado. La vigilancia de los mayores era estricta. “Basta de hacer zaguán, se acabó el momento de “pelar la pava” –se decía- dicho que marca el tiempo que lleva desplumar a dicha ave, suficiente para la despedida de los jóvenes. Una estancia mayor se suponía peligroso. Se cuenta que en la provincia de Entre Ríos se dictó una resolución policial que prohibía a las parejas estar en los zaguanes después de las 22 horas. ¿Sería tan peligroso, me pregunto?.
No se por qué será pero hay muchos vecinos de antaño que cuando se les dice ¡Oh los zaguanes! sonríen con picardía ¡qué recuerdos le traerá!.

Momentos de antesala
El zaguán, palabra de origen árabe-hispano: istawán, es el lugar de la casa destinado a pasajes, a pocos instantes. Diría Mac Auge, los no lugares.
En realidad no eran tan de paso.
Era el lugar de las confidencias, de lo que nadie tenía que saber, de los secretos. Sitio ideal donde las paredes no oyen.
Espacio de risas infantiles, del juego a la payana o a las figuritas cuando los chicos no podían salir al patio por alguna inclemencia del tiempo. Ruidos que generaban la alteración de los mayores si se producían a la hora de la siesta. Ahí estabas a resguardo de tus mayores y de las intromisiones de la calle. Desde allí podías ver toda la casa. Si no estaban colocadas las cortinas de macramé, tu mirada llegaba hasta el jardín. Hasta la puerta cancel se llega. Más allá está la intimidad..Alguna muchachita pasaba horas acurrucada en el piso, atormentada por una pena adolescente en esa semipenumbra solo iluminada por la banderola de la puerta de calle en rechazo de la luz que generaba la lámpara del techo.
Eran el acceso de muchas casas construidas en las primeras décadas del siglo XX. Tenían diferentes decoraciones según el caso. Después de la crisis del 30 se simplificó la construcción y ya no hubo más paredes revestidas con mosaicos con aves o sobre relieves de colores, altos techos con imágenes, lámparas de bronce y cristal.

Testimonios
Testimonio de S. –Cuando hay una persona que no conozco, la atiendo en el zaguán-.
Testimonio de J.: -En mi época ibas con un muchacho a tomar una copa o un café a La Perla y ya eras novio. Si a vos te gustaba alguien que estaba separado ¡listo! morías. En los zaguanes había besitos, nada más. Después aparecía el ogro del padre y el candidato salía disparado-.
Testimonio de V: - En la década del ´50 nos encontrábamos en el zaguán de las hijas de Borton en Chacabuco 529 y de allí partíamos para el centro, dábamos vuelta a la rambla de Moreno que era un poquito mejor ambiente que la “vuelta al perro”. La casa del encuentro se vendió; tuvo diversas intervenciones pero el zaguán sigue conservando los mosaicos azul Tiziano.

La mirada
Caminar y caminar por las calles de la región y percibir lo que hay hacia adentro, ese es el desafío para encontrar bellezas escondidas que sorprenden por su estética o los vestigios de otras, semidestruidas o las que fueron sometidas a sucesivas intervenciones.

jueves, 8 de abril de 2010

Bienvenidos

Gracias por compartir mis inquietudes.
Ayer una alumna del C.R.E.S.T.A. me regaló un libro escrito por su yerno Horacio Bollini "MISIONES JESUÍTICAS. Visión artística y patrimonia". Voces y emnlemas en las reducciones jesuíticas-guaraníes (1609-1768) de editorial Corregidor,parece muy bueno
Se refiere a mitos, alegorías, la construcción urbana y su trascendencia, etc.
El es ensayista y artista plástico
Cordiales saludos

Stella

martes, 6 de abril de 2010

Llegar a la escritura

Yo querìa escribir historia principalmente historia nacional y mezclarme un poco con la sociologìa, y "el hombre y su medio".

Estuve viendo a personas que se dedicaran a ello, en aquel momento fue el Decano de Humanidades de la Universidad de La Plata.
Fue muy claro, todavìa Internet estaba en pañales y la bùsqueda en los archivos se mostraba lejana y costosa. Por tanto, èl me decìa, què bueno serìa que se dedicara a la Historia regional con documentaciòn a mano.
Y aquì estoy haciendo algo. Me guiò Fèlix Weinberg de la UNS. Implacable, estricto con el tratamiento de los documentos, minucioso. Aprendì mucho de èl.
A veces salgo de la rigidez de las fuentes y sin perder la veracidad de los hechos busco amenidad y facilidad de lectura.
Me di cuenta que tenìa que dominar mejor el lenguaje escrito a pesar de mis dos libros publicados. Encontrè a Sandra que me ayudò mucho y la extraño cuando dudo como armar una oraciòn.
En fin todo es apasionante.
Los espero en este lugar

miércoles, 17 de marzo de 2010

¡Hola amigos!

Creè este blog para compartir con ustedes historias, pensamientos, intereses, escritos de ustedes y mìos.
aquì estoy.
Soy Stella

lunes, 15 de febrero de 2010

Mis artículos de historia regional

En el Bicentenario

¿VAMOS AL CINE?
Escribe Stella Maris Gil
IR AL CINE ERA EL PASEO OBLIGADO DE MUCHOS TRESARROYENSES. SU ÉPOCA DE ESPLENDOR CASI OCUPA TODO EL SIGLO XX. HOY LAS SALAS ESTÁN MENOS CONCURRIDAS

A mediados del siglo Tres Arroyos contaba con tres cines: el Americano, el Tortoni y el Cine Teatro Español que diariamente se poblaban de cinéfilos. El Politeama, hoy teatro Manyanet ya había ido perdiéndose en el tiempo.
La gente recuerda esos paseos. Las voces de don Juan Berreti, de Hermes Rodríguez o Ricardo Iturralde ayudan a reflejarlos.
Documenta Juan Pedro Berretti que “el cine Tortoni nació en 1908 por iniciativa de Pedro Raposo y un grupo de amigos que lo acompañaron en el emprendimiento. En sus comienzos funcionó en un local situado en la primera cuadra de la calle Hipólito Irigoyen, hoy un negocio de electrodomésticos, Merlino. Don Sebastián Costa, que era el suegro de Raposo, decidió colaborar con la empresa y en 1918 cedió los terrenos que el cine ocupa en la actualidad sobre la calle Colón. El Teatro Cine Tortoni estrenó edificio nuevo el 27 de diciembre de 1923.
El “Gran Cine Americano” ex Royal, ex Teatro Bar Americano era el cine popular por excelencia y su sala era la más grande de las tres. Tenía un pequeño escenario y 4 camarines para compañías de segunda categoría y varietée con capacidad para 800 espectadores.
El vienes era el día popular. Hacia allí llegaban los trabajadores muchos de ellos de Istilart, en su época de apogeo. Gozaban “las cintas” de aventuras en función continuada y en algún tiempo proyectada en episodios durante cuatro o cincos semanas. Prohibido faltar, no era cosa de quedarse sin saber el destino del “bueno del muchachito” frente a los asesinos y del acostumbrado desenlace feliz.

Los días miércoles Gardel ocupaba la pantalla. La gente se identificaba con el ídolo. Con sus vivas y aplausos exigía vuelta atrás de algunas escenas para poder gozarlas nuevamente. Y el operador atendía los ruegos
El Cine Teatro Español, era el orgullo del pueblo por su arquitectura. Desapareció luego de su última función el 31 de diciembre de 1969. El 2 de enero del 70 se empezó a destruir para luego edificar el proyecto de complejo edilicio futuro, cosa que no se concretó. Las causas son tantas y tan complejas que no es el caso citarlas aquí.
El Español fue una joya arquitectónica, una sala pequeña con capacidad para 380 plateas; 24 palcos balcón; 4 palcos avant-scéne; galerías; 14 camarines.
El 21 y 22 de julio de 1949 actuaron Miguel de Molina y en 1963 lo hizo Mario Valdez con una compañía formada al respecto, con el gran baterista local Gilberto Balón entre otros. Variedad de espectáculos para todos los gustos. Llegaban compañías nacionales e internacionales encabezadas por ejemplo por la maestría de Alejandra Boero o las compañías de Ballet. Todavía vibra el aire con los cantos de Nicola Pavone el italiano en gira por el país que se brindó todo y hasta en los intervalos pasaba para el Americano a regalar su voz. Podía hacerlo porque entre ambos cines había una medianera con una puerta, “se pasaba por abajo del escenario del Americano y se reaparecía en la sala”.
Hasta que no llegó la calefacción el frío traía problemas. Era necesario llevar alguna manta para evitarlo. Cuando se corría el telón del Español la correntada congelaba a los espectadores. La tecnología solucionó todo.
Era difícil que los vecinos que iban al Tortoni o Español fueran al Americano. Este –decían- era más popular. Hubo veces que la venta de entrada superó el número de butacas lo que obligó a poner sillas en los pasillos y permitir que se sentaran en los rollos de las alfombras. Y ahí sí a gozar con los artistas preferidos, el gordo Porcel, el negro Olmedo y las provocativas mujeres que los acompañaban.
Al cine Tortoni al decir de un artículo del diario La Hora del 8 de julio de 1935 se lo llamaba “la sala aristocrática”. En el Archivo de Hermes Rodríguez encontré una publicidad de 1924 de La Voz del Pueblo que también dice que el Tortoni era “el cine más elegante, suntuoso y aristocrático de la provincia, dotado de comodidades ultramodernas y de ventilación especial”. Estas diferencias entre las tres salas quedaron en el imaginario tresarroyense.
Es irrepetible
El cine fue la salida por excelencia para todas las edades. En la actualidad hay un solo cine en Tres Arroyos que de la mano de su actual propietario mantiene la magia de aquellos tiempos, eso sí, sin grandes aglomeraciones. Quedan de aquel viejo Tortoni butacas, mármoles, molduras, pisos, la reconstrucción fue precisamente como su nombre lo indica: construir y conservar. “Pusimos la antigua escalera al revés –dice Iturralde¬- dimos vuelta los antiguos mármoles. El mármol de Carrara se gasta de tantas pisadas. Los descansos son de mármol de la escalera original. El granito negro que está en el exterior son los que eran el piso de la entrada; las butacas fueron recicladas”.
En la etapa del empedrado o del asfalto el cine fue y es para muchos una PASIÓN.
(FRAGMENTO)












sábado, 13 de febrero de 2010

Publicaciones

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Búsqueda por autor: Gil de Jiménez, Stella Maris.

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Libro
Problemáticas sociopolíticas y económicas del sudoeste bonaerense
ed. Mabel N. Cernadas de Bulnes, María del C. Vaquero.

Bahía Blanca : Universidad Nacional del Sur, Secretaría general de comunicación y cultura, 2005.

404 págs. : gráfs. ; 23 cm.

Serie: Archivo de la memoria

ISBN: 9871171161

Resumen: Las jornadas de historia del sudoeste bonaerense tuvieron como objetivo central la relación entre el conocimiento y la realidad como una construcción dialéctica histórico social. La aproximación interdisciplinaria sustentada en la creencia de que los problemas deben abordarse integralmente, es vista como un intercambio recíproco de resultados científicos.