domingo, 28 de septiembre de 2014

El inmigrante alemán



El inmigrante alemán
La región del sudeste bonaerense se fue poblando desde fines del siglo XIX, luego del alejamiento de pueblos indígenas. En ese entonces había una base de criollos ubicados en el caserío alrededor de los tres arroyos y en las estancias. Junto a ellos iban instalándose los extranjeros arribados de Europa y algunos menos de Oriente cercano.
Conocemos sus historias, también los lugares de origen. Entre ellos hubo alemanes. Y aquí me detengo.
¿Por qué? En el diario La Voz del Pueblo del sábado 20 de setiembre de 2014 leo que a la biblioteca inaugurada en Villa del Parque se la denominó Luis Meister, "en honor a esta gran persona que brindó más de 35 años de su vida a la función municipal en Paseos Públicos y Viveros, logrando dentro de sus obras nuestro querido Parque Miedan" la crónica concluye con que "hoy Don Luis está totalmente olvidado y su obra ignorada".
Concluida la lectura fui a mis archivos y de allí rescaté una entrevista que realicé a la hija del citado profesional, en octubre de 2001 y al capítulo 14 "La suburbanía" del libro de mi autoría "Construir la identidad" (Primera edición-2006).
En aquella ocasión visité a la señora Meister de Bach en su casa de la calle Pringles al 200, por la vereda del sol. Allí vivieron sus padres.
Sentada en un cómodo sillón del amplio living comencé a reconocer a don Luis a través de sus relatos.
En cierto momento se retiró a buscar una serie de grandes carpetas y la mesa se llenó de planos del Parque Cabañas, del Miedan, de la Plaza Italia y muchos más. Todos realizados en tinta china, con una precisión lograda de esa experta mano, con detalles referenciales, hitos importantes, señalización y algún dibujo de hojas de árboles. Mi padre -decía la señora Bach- "vivió para Tres Arroyos, exclusivamente para su labor. El trabajaba en la Municipalidad como director de Paseos Públicos, allí cumplía no las 8 horas sino 10 ó 12 horas por día. Luego se llevaba las carpetas a casa para seguir trabajando de noche, donde dibujaba y tenía más tranquilidad que en la Municipalidad".
Más adelante relata: "Mi papá era ingeniero en botánica. Fue el que proyectó toda la Plaza España...".
Nos detenemos a seguir con la mirada los vericuetos del proyecto privado del Parque Miedan ¡qué diseño magnífico! "Yo iba al Miedan cuando era jovencita, mi papá lo dirigía. Era muy lindo. Me acuerdo del dueño Amadeo Miedan y de sus hijos, del puentecito, de la rueda para sacar el agua", recordaba.
Meister lo trazó y fue inaugurado el 6 de enero de 1934. En Tres Arroyos, revista mensual, Organo de la Liga del Comercio e Industria (año VIII-N° 129. Marzo de 1934), se lee que "comprende dos hectáreas donde se han plantado más de doscientas variedades botánicas de árboles y arbustos, cuyo riego se efectúa por medio de acequias de mampostería con agua del arroyo extraída por medio de una rueda con cagilones cuya fuerza motriz la constituye la corriente del mismo arroyo. Cuenta este paseo con la siguiente ornamentación: una pérgola, un lago y arroyos artificiales, un alpinum, un puente rústico y una hermosa fuente de mármol de Carrara". Años después, en 1937 se levantó la casa de fin de semana a cargo del constructor Tersano.
"Los árboles alrededor de la Plaza Italia los trajimos mi marido y yo de Bell Ville, mi papá los puso en el Vivero Municipal y los plantó tiempo después, ¡mire qué arbolazos! Creo que son acacias, ahora están levantando el terreno". Y continúa con sus recuerdos "Remodeló la Plaza San Martín, es decir cambió todo el trazado, asfaltó los caminos interiores, todo nuevo, los planos con su firma deben estar en la Municipalidad...". "Diseñó hasta los bancos de madera de las plazas que ya no existen más".
Diría yo que fue el hombre que puso la ciudad color clorofila, árboles en varias calles, en la parte de adelante de la Chacra de Barrow, en la plaza de Orense, alrededor de la Plaza 3 de Febrero, en el Barrio Obrero, el cementerio, el club de La Previsión, en parques de varias chacras y muchos más diseños que pasaron por su afán.
Todo ello lo convirtió en un eficiente trabajador de la estética urbana y el medio ambiente durante más de tres décadas en emprendimientos públicos, debido a su cargo, y también privados. En su relato su hija dice que "él siempre sufría porque no tenía suficiente personal para mantener más lindas aún las plazas. Sufría mucho cuando de noche le robaban los rosales, las plantas enteras de las plazas. Eran tiempos difíciles aquellos".
Durante su gestión el Parque Cabañas recibió una inmensa cantidad de árboles, y él las señalizaba en el latín originario. El lugar se pobló de araucarias, palmeras (phoenis canadienses), acacias australianas, aguaribay, braquiquito, fruto precioso para ikebana (brachychiton). Hay muchas más especies que sería largo enumerar. Para allí inventó un sistema de riego "cascada, motores y bombas... mi papá era múltiple, para armar un parque así se necesita regar, entonces hay que pensar en el 'como'... no se ven las cañerías, en aquel tiempo los chicos de los alrededores se bañaban en el arroyo". En honor a él a la calle principal la denominaron Meister, como indicaba el cartel señalador en el trayecto. ¿Sigue colocado?

Pero ¿Quién era Meister?
Fue un inmigrante alemán llegado a la República Argentina en 1923. Vino huyendo de los horrores que dejó la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Dice su hija que "Alemania quedó muy deprimida y vinieron malas cosechas. No había trabajo. Entonces se decidieron por venir a la Argentina. Primero fueron a Entre Ríos, entonces mi mamá no aguantó el clima, venía de zona fresca, en el límite con Austria y aquí no aguantó".
El currículum que trajo de Europa lo indica graduado en la Escuela de Botánica y Agronomía. "Antes de lanzarse de lleno al ejercicio de su profesión quiso practicar los conocimientos del aula y actuó en carácter de voluntario, en el vivero de Hut, considerado uno de los más importantes de Alemania... Actuó en las construcciones de parques y jardines en diversos establecimientos de Weisbaden y Leipzig". Siguió en lo suyo como jefe de repartición del Parque Inglés y el vivero oficial del estado de Munich, hasta que la Primera Guerra lo lleva a los campos de lucha.

El alemán criollo
El pueblo natal de Meister estaba en la parte sur de su país. Sólo un río lo separaba de Austria, bastaba cruzarlo y ya estaba en ese territorio. Pero tuvo que emigrar de su tierra con mucho dolor en un viaje interminable a un país desconocido. Allá dejó a su hija, a la que recién pudo traer cuando ya estaba instalado y podía darle un hogar. Quiso mandarla a un colegio bilingüe inexistente, por tanto la pequeña hizo su primaria en la Escuela N° 1 frente a esa Plaza San Martín que estaría remodelando su padre.
Nunca dejó su lengua natal. De puertas para adentro, en su hogar, se hablaba alemán, fuera de ella: el argentino.
Pocas distracciones, trabajo y trabajo. En algunos de esos respiros iba con su esposa al Bar Munich en la calle 9 de Julio. Allí se reunía un grupo de inmigrantes de la misma nacionalidad y en el salón de atrás los hijos bailaban. Más allá en Independencia (hoy Yrigoyen) 170, el Bar Alemán daba cuenta de la existencia de algunos inmigrantes de esa nacionalidad.

Un creador
Como señalo en "Construir la identidad", "atrás de todo el verde hay una figura que hay que mantener en el recuerdo pues mucho trabajó en la zona, es la de Luis Meister. Así como Carlos Thays es nombre puesto en infinidad de parques, plazas y jardines del país, desde el Jardín Botánico de Buenos Aires hasta -por ejemplo- el Parque General San Martín de Mendoza, así también Meister está presente en el sudeste bonaerense".
Sin duda, las veredas de la ciudad guardarán los pasos de este hombre, mediana altura, de cabellos rubios y una cicatriz en la sien recibida cuando fue combatiente en la Gran Guerra de 1914-1918. Siempre vestía de traje jaspeado marrón y verde (qué casualidad ¿no?) cuando estaba fuera de servicio. Hombre de pocas palabras, tuvo una muerte trágica en 1959, el año de los festejos del 75° aniversario de la fundación de Tres Arroyos, la ciudad que ayudó a embellecer.

1 comentario:

  1. que grande Luis, día a día le rindo homenaje intentando salvar su obra maestra, el parque miedan! jose luis martiquet

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